Cuando el coyote venza al conejo
En noviembre de 1966, la Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano dedicó su número 74 a la «Faz y Antifaz del Humor Nicaragüense».
En esta lectura
La biblioteca oculta de los textos perdidos
Revista Cultural La Vasija
Cuando el coyote venza al conejo
Los cuentos del Tío Coyote y Tío Conejo
En noviembre de 1966, la Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano dedicó su número 74 a la «Faz y Antifaz del Humor Nicaragüense». Entre sus páginas apareció una recuperación especialmente valiosa de nuestra tradición oral: los cuentos de Tío Coyote y Tío Conejo, compilados por Orlando Barroto Argüello y acompañados por una lectura crítica de Pablo Antonio Cuadra.
A primera vista parecen cuentos sencillos.
Un Coyote hambriento.
Un Conejo astuto.
Un camino.
Una fruta robada.
Un gallinero.
Una vieja engañada.
Una trampa que se vuelve contra quien la prepara.
Pero debajo del humor hay algo más profundo.
Tío Coyote y Tío Conejo representan dos formas de enfrentarse al mundo.
Coyote
Fuerza, hambre, ingenuidad, fatalidad.
Conejo
Astucia, burla, improvisación, supervivencia.
Una y otra vez, el más fuerte pierde frente al más pequeño.
No porque el Conejo tenga más poder.
Sino porque sabe leer mejor la situación.
Una tradición que camina
Los cuentos se construyen con fórmulas repetitivas, diálogos directos y una lógica propia de la narración oral.
En uno de ellos encontramos esta frase:
«A las buenas, a las buenas, se fueron los dos por el camino real…»
Ese camino es importante.
Porque estos relatos también viajaron.
Pasaron de boca en boca.
De generación en generación.
De la conversación familiar al papel.
De la memoria popular a la literatura.
Orlando Barroto Argüello los reunió para preservarlos.
Pablo Antonio Cuadra los leyó como algo más que simples cuentos populares.
El coyote y el quijote
La interpretación de Cuadra es especialmente sugerente.
En su lectura, Tío Coyote y Tío Conejo pueden llegar a transformarse simbólicamente en Don Quijote y Sancho.
Escribe:
«Cuando el Coyote venza al Conejo. Cuando el Coyote, convertido ya en Quijote, tome de nuevo su lanza y ordene al Conejo, convertido en Sancho, seguirle por los caminos…»
La comparación puede parecer inesperada.
Pero detrás de ella hay una intuición poderosa:
la literatura popular también contiene arquetipos.
El Coyote es el que insiste, fracasa, vuelve a levantarse y sigue caminando.
El Conejo es el que conoce la realidad inmediata, calcula y sobrevive.
Idealismo y pragmatismo.
Impulso y astucia.
Quijote y Sancho.
Pero hablados desde Nicaragua.
Humor, oralidad y memoria
Estos cuentos no pertenecen únicamente a la infancia.
Son también una forma de conocimiento popular.
En ellos aparecen:
los caminos,
los animales,
los cultivos,
las casas,
el hambre,
el engaño,
la justicia improvisada,
la imaginación.
Y, sobre todo, una manera nicaragüense de contar.
El humor sirve para entretener, sí.
Pero también para criticar.
Para sobrevivir.
Para comprender la desigualdad.
Para darle la vuelta al mundo cuando el mundo parece estar en contra.
Orlando barroto argüello y pablo antonio cuadra
En esta publicación convergen dos trabajos distintos.
Orlando Barroto Argüello preserva la tradición oral.
Pablo Antonio Cuadra la interpreta y la coloca dentro de una conversación literaria mucho más amplia.
Uno rescata la voz del cuento.
El otro pregunta qué significa.
Y entre ambos convierten a Tío Coyote y Tío Conejo en personajes de nuestra memoria cultural.
Publicación:
Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano
Vol. 15 · N.º 74
Noviembre de 1966
Número monográfico: «Faz y Antifaz del Humor Nicaragüense»
En La Biblioteca Oculta de los Textos Perdidos seguimos recuperando textos, relatos y documentos que nos recuerdan que la literatura no comienza únicamente en los libros.
A veces comienza mucho antes.
En una casa.
En un camino.
En la voz de alguien que dice:
«Una vez Tío Coyote…»
Revista Cultural La Vasija