La conjura del silencio

Revista Cultural La Vasija

Lectura literaria

Franco Cerutti y el rescate de Félix Medina: una reflexión sobre la memoria y las omisiones de la historia literaria.

En esta lectura

Franco Cerutti y el rescate de Félix Medina.

¿Qué ocurre cuando un hombre que dedicó parte de su vida a preservar la poesía de otros escritores termina siendo olvidado por la propia historia literaria?

Esta es una de las grandes interrogantes que plantea el investigador italiano Franco Cerutti en su estudio sobre Félix Medina (1857–1943), poeta, periodista, dramaturgo y figura de la vida intelectual centroamericana del siglo XIX.

En abril de 1970, la Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano publicó el ensayo «La vida, la obra y los tiempos de Félix Medina», acompañado de notas y aportaciones críticas de Jorge Eduardo Arellano.

El trabajo constituía mucho más que una recuperación biográfica: era una reflexión sobre la memoria cultural, las omisiones de la historiografía y la responsabilidad de preservar a los escritores que contribuyeron a construir nuestra tradición literaria.

Félix Medina: una vida entre la literatura y la historia

Nacido el 16 de julio de 1857 en San Miguel, El Salvador, Félix Medina estuvo profundamente vinculado a la vida cultural y política de Nicaragua.

Su trayectoria refleja muchas de las circunstancias que marcaron a los intelectuales centroamericanos del siglo XIX.

Ejerció diversas profesiones, participó en acontecimientos políticos, conoció el destierro, ocupó responsabilidades públicas y desarrolló una actividad literaria que abarcó la poesía, el periodismo y el teatro.

Su producción permaneció dispersa en publicaciones de circulación limitada, una circunstancia que contribuyó a dificultar su recuperación posterior.

Para Cerutti, la vida de Medina representaba un ejemplo de las complejas relaciones entre literatura, política y sociedad en Centroamérica.

1878: la Lira Nicaragüense

Una de las contribuciones más importantes de Félix Medina fue la compilación de la Lira Nicaragüense, publicada en Chinandega por la Imprenta del Progreso en 1878.

Medina tenía entonces apenas 21 años.

La antología reunió composiciones de diversos poetas y constituyó uno de los esfuerzos pioneros por organizar y preservar la producción poética nacional.

Su importancia reside en haber conservado una parte del patrimonio literario nicaragüense anterior al reconocimiento internacional de Rubén Darío y a las transformaciones posteriores de nuestra poesía.

Entre las voces recogidas se encuentra Juan Iribarren, representante del romanticismo nicaragüense, cuyos poemas también hemos recuperado en esta sección.

Sin proyectos editoriales como la Lira Nicaragüense, una parte importante de aquella producción dispersa habría resultado todavía más difícil de estudiar y conocer.

El dramaturgo y su tiempo

Aunque suele recordarse a Medina principalmente por su labor como compilador, Franco Cerutti también examinó su producción literaria original.

Entre las obras estudiadas destaca Los Contreras, un drama histórico relacionado con episodios de la conquista española.

Este aspecto permite descubrir a un escritor interesado en representar acontecimientos del pasado mediante la creación teatral.

Su trayectoria demuestra que Medina no fue únicamente un recopilador de poesía, sino también un autor que participó activamente en las preocupaciones literarias e históricas de su época.

La conjura del silencio

El aspecto más significativo del ensayo de Cerutti es su cuestionamiento de la manera en que se había construido la historia literaria nicaragüense.

El investigador observaba que numerosos escritores del siglo XIX habían recibido una atención insuficiente, mientras que los estudios privilegiaban los grandes movimientos y autores que transformaron la literatura nacional durante las décadas posteriores.

Cerutti consideraba que esta tendencia había contribuido a establecer rupturas artificiales con el pasado.

Para describir aquella actitud utilizó una expresión contundente:

«Borrón y cuenta nueva».

Su crítica no pretendía disminuir la importancia de las grandes renovaciones literarias, sino recordar que ninguna tradición surge de la nada.

Antes de las figuras consagradas existieron otros escritores, periodistas, poetas y editores cuyos trabajos también merecían investigación.

La historia de la literatura, sostenía Cerutti, implicaba una responsabilidad moral frente a ese legado.

Un escritor casi muerto para el mundo literario

En su investigación, Cerutti recuperó un juicio de Mariano Barreto que expresaba con particular claridad la situación de Medina:

«Hay ahora un poeta y escritor casi muerto, y no sé porqué, para el mundo literario: don Félix Medina».

Aquellas palabras revelaban una paradoja dolorosa.

El hombre que había contribuido a conservar las composiciones de otros autores terminó necesitando, décadas después, que nuevos investigadores rescataran su propia obra.

La expresión «conjura del silencio» resume esa preocupación: el olvido no siempre significa ausencia de valor, sino que puede ser consecuencia de la falta de estudios, de la dispersión documental y de los criterios con que se construyen los relatos históricos.

El rescate editorial de 1970

La publicación del estudio de Cerutti en abril de 1970 estuvo vinculada con la reedición de la Lira Nicaragüense en la Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano.

Aquella recuperación permitió volver a examinar el trabajo de Medina y las composiciones de una generación de poetas frecuentemente ausente de las lecturas habituales de nuestra literatura.

El ensayo también invitaba a revisar los métodos utilizados para estudiar el pasado literario nacional.

No bastaba con enumerar escritores célebres.

Era necesario investigar archivos, localizar publicaciones antiguas, recuperar textos dispersos y comprender el contexto de cada autor.

En ese sentido, el trabajo de Franco Cerutti continúa siendo una referencia para reflexionar sobre la preservación de nuestra memoria escrita.

La responsabilidad de no olvidar

Esta entrega tiene un significado especial para nuestra colección.

A lo largo de La Biblioteca Oculta de los Textos Perdidos hemos recuperado la Lira Nicaragüense, poemas de Juan Iribarren y otros documentos vinculados con los orígenes de nuestra tradición literaria.

Ahora regresamos al hombre que contribuyó a preservar aquellas voces.

La historia de Félix Medina nos recuerda que el patrimonio cultural no se conserva por sí solo.

Necesita lectores, investigadores, bibliotecas, archivos y proyectos editoriales comprometidos con su recuperación.

También nos recuerda que una historia literaria verdaderamente rigurosa debe reconocer tanto a sus grandes figuras como a los autores menos estudiados que prepararon el camino.

En esta cuadragésima cuarta entrega de La Biblioteca Oculta de los Textos Perdidos, Revista Cultural La Vasija recupera una investigación que cuestiona el olvido de nuestros precursores y reivindica la necesidad de reconstruir nuestra historia literaria con responsabilidad documental.

Con esta publicación damos continuidad y cierre a nuestro recorrido por el legado de la Lira Nicaragüense, reconociendo no solamente a los poetas que fueron preservados en sus páginas, sino también al escritor que hizo posible aquella recopilación.

Porque una nación que olvida a quienes construyeron su literatura corre el riesgo de desconocer una parte esencial de su propia historia.

Fuentes

Franco Cerutti, «La vida, la obra y los tiempos de Félix Medina», con notas y aportaciones críticas de Jorge Eduardo Arellano.

Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano, Vol. XXIII, N.o 115, abril de 1970, pp. 33–41.

Documento asociado: Lira Nicaragüense, compilada por Félix Medina, Chinandega, Imprenta del Progreso, 1878.

Revista Cultural La Vasija.

Redacción, recopilación y diseño: Lenin Espinoza