Erasmo Moya

Revista Cultural La Vasija

Semblanza

La piedra y la identidad de San Juan de Limay en la obra de Erasmo Moya.

En esta cuarta entrega dedicada a la escultura nicaragüense, La Vasija Visual presenta a Erasmo José Moya Romero (1952–2020), una de las figuras más representativas de la tradición escultórica de San Juan de Limay, Estelí.

Nacido en 1952, Moya estuvo vinculado desde joven al trabajo manual y a los oficios de la tierra. Antes de consolidarse como escultor realizó labores agrícolas y trabajó en la Mina El Limón, experiencia que lo acercó de manera directa a la piedra y a sus posibilidades materiales.

Su formación artística fue inicialmente autodidacta, hasta que el maestro Fernando Saravia reconoció su talento y contribuyó decisivamente a impulsarlo dentro de la escultura. Más adelante amplió su formación en Pietrasanta, Italia, uno de los grandes centros internacionales dedicados al trabajo en piedra y mármol.

Erasmo Moya desarrolló una obra marcada por el volumen, la monumentalidad y una fuerte conexión con la identidad cultural de San Juan de Limay. Sus figuras femeninas, conocidas popularmente como Las Gorditas de Limay, se convirtieron en una de las expresiones escultóricas más reconocibles de esta tradición artística.

En estas piezas, la figura humana se aleja del naturalismo estricto para privilegiar la masa, la estabilidad, la presencia y la fuerza de la piedra. Sus cuerpos robustos, sus rostros de marcada personalidad y su escala monumental transmiten una sensación de arraigo, permanencia y pertenencia.

Para esta entrega presentamos una de esas emblemáticas figuras de la serie Las Gorditas de Limay, donde la piedra deja de ser únicamente materia y se convierte en cuerpo, memoria y territorio.

En 1988, Erasmo Moya recibió el Premio Nacional de Escultura Genaro Amador Lira, reconocimiento a una trayectoria que ayudó a consolidar la identidad escultórica de Limay y a proyectarla dentro de la historia del arte nicaragüense.

«En sus manos, la piedra de Limay adquirió cuerpo y memoria.»

Desde Revista Cultural La Vasija celebramos el legado de un creador cuya obra demuestra cómo una tradición local puede convertirse en patrimonio visual de todo un país.

Redacción, recopilación y diseño: Lenin Espinoza