Tres grandes momentos de la narrativa nicaragüense del siglo XX

Maynor Xavier Cruz

Ensayo

Una lectura de la narrativa nicaragüense a través de las décadas de 1940, 1960 y 1980.

Década de 1940

Aunque en 1922 Manuel Antonio Zepeda deja «Historias espeluznantes» (cuentos), es poca la influencia y recepción que ha tenido su obra en la cuentística nacional, y que en novela Juan Felipe Toruño, escritor de «El silencio» y Carmen Mantilla con «Los piratas», ambas en 1935, y luego Una mujer en la selva (1936) de Hernán Robleto, también fueron obras desapercibidas, y sólo se deje en esta época a Manolo Cuadra con su crónica: Itinerario to Little Corn Island (1937) en la década de los 30, emprenderemos el primer momento, sobre todo porque ha sido de los más estudiados, en la década de 1940 con la publicación de las novelas «Santa Sangre» (1940) de Calero Orozco, «Bananos» (1942) de Emilio Quintana, «Cosmapa» (1944) de José Román y «Almidón» (1945) de Manolo Cuadra; y en cuento, «Contra Sandino en la montaña» (1942).

Década de 1960

En cuentos, «Los monos de San Telmo» (1963) de Lizandro Chávez Alfaro, «Familia de cuentos» De Mario Cajina-Vega (1969) y «Nuevos cuentos» (1969) de Sergio Ramírez. En novela, «Primavera sonámbula» (1964) de Rosario Aguilar y «Trágame tierra» (1969) de Chávez Alfaro.

Esta fue la década de nuestro boom literario.

Década de 1980

Aunque en los años 70 hubo buenas colecciones de cuentos tales como: «Del puente y otros relatos» (1971) de Félix Navarrete (autor poco conocido), «El convivio» (1972) de Juan Aburto, «De tropelías y tropelías» (1973) de Ramírez Mercado, «Trece veces nunca» (1977) —publicado en Nicaragua hasta 1985— de Chávez Alfaro y «Un agujero en la portada» (1977) de Abel Garache (autor poco conocido) y las novelas de Ramírez Mercado con nuevas técnicas literarias del boom, «Tiempo de fulgor» (1970) y «¿Te dio miedo la sangre?» (1977) —que el mismo autor afirma que fueron experimentos narrativos—. O la novela «Balsa de serpientes» de Chávez Alfaro (1976) —publicada en México y poco conocida entre lectores—, me apunto más a una etapa más madura la narrativa en los años ochenta —sobre todo porque la mayoría de los autores escribía loas, testimonios y poemas a la Revolución, quitarse ese manto era algo difícil—, con cuentos como «Los desaparecidos» (1981) de Juan Aburto, «Mensajes del más allá» (1986) de Irma Prego, «Ars combinatoria» (1988) de Michele Najlis; y en novelas, «Castigo divino» (1988) de Ramírez Mercado y «La mujer habitada» (1988) de Gioconda Belli, obras que corrieron con mayor éxito entre los lectores y la crítica nacional.

De los años 90 hablaremos en otro momento, que por cierto tuvo muy buenos aportes a la narrativa de finales del siglo.

(Puede ser una apreciación muy personal, por lo que es objetable mi tesis).

Maynor Xavier Cruz (Chagüitillo, 1988). Comunicador Social. Ha escrito las novelas Palpitaciones (2014), La perseguidora (2017) y Apología Lumbar (2024) y el libro de microrrelatos Mitomanías (2022). En León fue parte del grupo literario Conciliábulo y de la revista literaria Cuatro ases. Fue administrador del blog de reseñas literarias https://el-viejo-librero.com/ y es editor de la revista de ciencia ficción nicaragüense Tenebras. Ha participado en talleres de edición, historia literaria latinoamericana y escritura creativa desde 2007 hasta 2024. Ha impartido talleres sobre promoción de la lectura, cuento nicaragüense y técnicas literarias. Es editor literario. Algunos de sus cuentos y poemas aparecen en revistas nicaragüenses. Ha iniciado una investigación sobre la narrativa nicaragüense de ciencia ficción del siglo XIX al siglo XXI. Escribe reseñas sobre literatura nacional como también artículos sobre narratología y edición literaria.

Redacción, recopilación y diseño: Lenin Espinoza