La anciana
El poema comienza con una escena aparentemente sencilla: una anciana muestra una rosa seca y descubre en sus pétalos una sabiduría que supera incluso a la de los libros.
Pues la anciana me dijo: “Mira esta rosa secaque encantó el aparato de su estación un día:el tiempo que los muros altísimos derruecano privará este libro de su sabiduría.
En esos secos pétalos hay más filosofíaque la que darte pueda tu sabia biblioteca;ella en mis labios pone la mágica armoníacon que en mi torno encarno los sueños de mi rueca.”
“Sois un hada”, le dije. “Soy un hada —me dijo—y de la primavera celebro el regocijodándoles vida y vuelo a estas hojas de rosa.”
Y transformóse en una princesa perfumada,y en el aire sutil, de los dedos del hadavoló la rosa seca como una mariposa.
Fuentes
Poetas modernistas de Nicaragua, p. 60.
Pintura: Georgia O’Keeffe.
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