Rimas
Una fila de cactus a la entrada del cementerio se convierte en una mano que espera.
Breve fila de cactuscomo una mano que amenaza: ¡Espera!Es el humilde frontisdel cementerio agreste de la aldea.En los vagos crepúsculosfiltran su luz las horas somnolientaspor entre aquellos dedosen actitud siniestra.Al posarse la lunacon amor, en la sierra,una mano se alarga en el caminoque conduce a la aldea...
Fuentes
El siglo de la poesía en Nicaragua, Tomo I, p. 233
Pintura: Bayardo Gámez Montenegro