Una casa muda

Martha Martínez

Poema

El silencio de una casa conserva la memoria de un amor.

El amor se ha cambiadode habitación,ya no transita más por aquellaesquina.

La casa ha quedado muda,su susurro no se escucha,su aroma no se percibe.

A veces viene un vago pensamiento,pero él prefiere esconderlotras aquel cuadro en la pared.

Sin embargo, ese cuadro, sin darsecuenta, le habla; le grita lo queella dijo:

“En una hamaca así,en el Caribe, con un coco,quiero estar.”

¡Qué ironía!

Por más que él no le quiera hablar,la casa, en cada rincón,le recuerda a ella.

Redacción de la presentación, recopilación y diseño: Lenin Espinoza