XVII
El regreso a un lugar que ya no se reconoce de la misma manera. Fragmento de XVII.
Y volví a aquellas tierras por la noche del caluroso marzo y me hallé sola y afligida. Ya no estabas vos y eso lo cambiaba todo.
Bien dice Borges que no se extrañan los lugares, sino las épocas, y yo extrañé esos tiempos en los que, en plena adolescencia, caminábamos felices en aquellas calles polvorientas y debajo de esas luminarias amarillas y tenues.
En esa precariedad donde lo último que nos importó fue la comodidad que puede brindar lo material.
Créditos
Pintura: Elisabeth Epstein.