Chinfonía burguesa
Rima, música y humor en la obra de José Coronel Urtecho y Joaquín Pasos.
En esta lectura
«Humildemente dedicamos a la simpática burguesía de Granada.»
Con esa cortesía cargada de ironía comienza uno de los experimentos más singulares de la Vanguardia nicaragüense.
Escrita en los años treinta por José Coronel Urtecho y Joaquín Pasos, Chinfonía Burguesa llevó al extremo la rima popular, el disparate, la repetición, la musicalidad y el humor para construir una poesía deliberadamente absurda y profundamente crítica.
No se trataba simplemente de hacer reír.
Coronel Urtecho explicó que la obra partía de dos cualidades esenciales de la poesía popular e infantil de Nicaragua:
1. La rima en serie y su capacidad de sugerir nuevas asociaciones.
2. La fantasía caprichosa y absurda, capaz de producir efectos irónicos y poéticos.
De ese principio nace un lenguaje donde las palabras parecen perseguirse unas a otras:
«Pan. Pon la mesa Teresa…»
«Chón Cho Patachón…»
«Fifí…»
«Yo soy un tinajón con corazón…»
La lógica cotidiana comienza a deshacerse.
Las palabras mandan.
La rima conduce el pensamiento.
Y el mundo burgués termina transformado en una escena delirante.
UNA POESÍA QUE SE COMPORTA COMO MÚSICA
La obra está organizada mediante indicaciones que recuerdan movimientos musicales:
Preludio.
Agitato Furioso.
Moderato Comercial.
Luna de miel Final.
No estamos ante una narración convencional.
Estamos ante una partitura verbal.
Una sucesión de sonidos, asociaciones y escenas donde comercio, matrimonio, respetabilidad social, sentimentalismo y vida doméstica son sometidos a la maquinaria del absurdo.
En «Agitato Furioso» aparece una de sus imágenes más memorables:
«Yo soy un tinajón con corazón.»
El objeto adquiere personalidad.
La rima crea sentido.
Y la tradición popular se convierte en instrumento de vanguardia.
BURLESQUE NICARAGÜENSE
En la explicación publicada junto con la obra, Coronel Urtecho la define como un ensayo vernáculo de burlesque y poesía bufa.
La intención era tomar materiales considerados menores —rimas infantiles, juegos de palabras, asociaciones caprichosas— y elevarlos a una composición deliberadamente compleja.
El texto menciona como referentes a Vachel Lindsay y Edith Sitwell, autores que también habían encontrado posibilidades poéticas en la musicalidad y las formas populares.
Pero la materia de la Chinfonía es inequívocamente nicaragüense.
Granada.
Sus comerciantes.
Sus familias.
Sus apariencias.
Sus objetos.
Su burguesía.
Y, por encima de todo, su lenguaje.
LA VANGUARDIA ENTRA EN LA CASA
La pieza constituye uno de los grandes ejemplos de cómo la Vanguardia nicaragüense intentó romper con la solemnidad heredada.
No mediante una teoría abstracta.
Mediante el juego.
La rima.
El ruido.
El disparate.
En versiones posteriores de la obra, hasta los muebles de una sala burguesa participan de ese universo absurdo: silla, sofá, sillón y pianola dejan de ser simples objetos y entran en escena.
La respetabilidad doméstica se convierte en teatro.
UNA HISTORIA DE RECUPERACIONES
La Chinfonía nació en el ambiente vanguardista de los años treinta y tuvo distintas formas a lo largo del tiempo.
En noviembre de 1966, la Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano volvió a ponerla en circulación en su número 74, acompañada por la explicación de Coronel Urtecho sobre sus principios estéticos.
Décadas después de su concepción, aquella explosión juvenil de rima y absurdo seguía conservando intacta su irreverencia.
Y eso es precisamente lo que recuperamos hoy.
No solo un texto.
También una manera de entender la poesía:
como juego,
como música,
como provocación,
como libertad.
Fuentes
José Coronel Urtecho y Joaquín Pasos Chinfonía Burguesa Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano Vol. 15 · N.º 74 · noviembre de 1966