Diarios y percepciones visuales de CMR: La presencia herida por el tiempo — E. Notas sueltas
Lectura, observación e introspección en las notas del Diario de París de Carlos Martínez Rivas.
"Desde las dos de la tarde hasta el anochecer, CMR lee en la Maison Acaci. Desde su rincón de lectura observa el cielo de París, escucha las voces que ascienden por las chimeneas y reconstruye mentalmente aquella cadena de sonidos que llega hasta su habitación. Lo cotidiano comienza a adquirir, bajo su mirada, una dimensión literaria."
En esta nueva entrega de La Biblioteca Oculta de los Textos Perdidos, continuamos el recorrido por el Diario de París de Carlos Martínez Rivas, estudiado por Donaldo Altamirano y Pablo Centeno Gómez.
Después de aproximarnos a A. Lecturas confluentes, B. Materias lectivas, C. Referencias musicales y D. L'éducation sentimentale, llegamos ahora a E. Notas sueltas, un apartado donde las observaciones cotidianas, la lectura y la introspección se convierten en materia de pensamiento.
Pero el poeta no solamente observa el mundo exterior. También se observa a sí mismo.
Analiza sus actitudes, sus reacciones y sus pasiones; examina incluso la ausencia de ellas. El diario se convierte así en una práctica de disciplina interior, en una búsqueda de equilibrio y de orientación para la propia conciencia.
«El diario es una manera de dotar de orientación y de definición estructural, orgánica, al trabajo de nuestra conciencia.»
En estas páginas aparece también una concepción particularmente reveladora de la lectura. Cuando CMR se remite a Luis de Góngora, reconoce en su obra una utilidad literaria inmediata: aprender técnicas, recursos estilísticos y formas refinadas de educar la sensibilidad. La literatura, entonces, no permanece distante. Se estudia, se asimila y se transforma en herramienta para la propia creación. Algo semejante ocurre con Rubén Darío. Un poema suyo es convocado por Martínez Rivas para interpretar los rasgos esenciales de una mujer conocida en París. La lectura vuelve a convertirse en una forma de mirar y comprender la realidad. Y es precisamente en torno a Darío donde estas notas alcanzan una de sus reflexiones más profundas: el presentimiento de una correspondencia entre ambos poetas, marcada por la herencia, el mestizaje y una conciencia ancestral que permanece incluso bajo los refinamientos del arte y la cultura.
«La chispa recóndita del delicadísimo salvaje que nos subyace y nos habita.»
En E. Notas sueltas, Carlos Martínez Rivas deja ver una de las claves de su formación: leer era también aprender a mirar; observar era aprender a pensar; y pensar era, finalmente, una forma de escribir.
Fuentes
Donaldo Altamirano y Pablo Centeno Gómez Diarios y percepciones visuales de CMR: La presencia herida por el tiempo I. Diario de París (enero-febrero de 1951, inédito) E. Notas sueltas