Roberto de la Selva
Roberto de la Selva: talla, memoria histórica y el retrato escultórico de Augusto C. Sandino.
En esta sexta entrega dedicada a la escultura nicaragüense, La Vasija Visual presenta a Roberto de la Selva (1895–1957), escultor nacido en León cuya trayectoria se desarrolló principalmente en México y cuya obra ocupa un lugar singular dentro de la modernidad artística latinoamericana.
En 1921 se estableció en México, donde consolidó su vocación escultórica y recibió formación en la Academia de San Carlos. Allí entró en contacto con nuevas corrientes artísticas y con una tradición de talla en madera que marcaría profundamente su lenguaje.
Su obra se caracterizó por el uso de relieves y esculturas talladas, especialmente en madera, mediante las cuales abordó temas sociales, figuras populares y personajes de fuerte carga histórica. De la Selva logró unir técnicas tradicionales con una sensibilidad moderna, convirtiendo la materia en vehículo de memoria y expresión política y cultural.
Para esta entrega presentamos su retrato escultórico de Augusto C. Sandino, realizado hacia 1933–1934. La pieza condensa con gran fuerza la identidad del personaje: el rostro austero, la tensión de las facciones y la inscripción “SANDINO” en la base convierten el busto en una imagen de enorme presencia simbólica.
Más que un simple retrato, la obra funciona como testimonio de una época y como representación de una figura fundamental de la historia nicaragüense.
«En sus manos, la madera también aprendió a guardar la historia de Nicaragua.»
Desde Revista Cultural La Vasija celebramos a Roberto de la Selva como un creador capaz de tender puentes entre Nicaragua y México, entre tradición y modernidad, y entre materia artística y memoria histórica.
Créditos
Escultura: Roberto de la Selva, retrato de Augusto C. Sandino, hacia 1933–1934.