Alfarera: Despulpando la semilla

Justo Fernando Vallejos

Presentación del ensayo

Justo Fernando Vallejos lee Alfarera. Relatos, de Juan Ramón Falcón, desde la memoria, los orígenes y la identidad de Condega.

Hay libros que regresan al lugar donde comenzó todo.

En Alfarera: Despulpando la semilla, Justo Fernando Vallejos se aproxima a Alfarera. Relatos, de Juan Ramón Falcón, como a un viaje hacia la memoria, los orígenes y la identidad. En esta lectura, Condega no funciona solamente como escenario: es territorio afectivo, raíz y espacio de pertenencia desde el cual Falcón recupera personajes, objetos, experiencias y episodios que marcaron su vida.

Vallejos encuentra en estos relatos una reivindicación de lo local frente a las transformaciones culturales de nuestro tiempo. La infancia, los oficios, los objetos domésticos y la vida comunitaria adquieren así un valor que trasciende el recuerdo personal y se convierte en testimonio de una memoria compartida.

Entre los textos que comenta se encuentra «Aquella negrita Singer», donde la máquina de coser de la madre de Falcón representa trabajo, perseverancia, memoria familiar e identidad; «Radio La Ceiba transmitiendo», relato construido alrededor de una emisora artesanal que moviliza a la población de Condega; y «Condega: un pueblo del tamaño de un sueño», una panorámica de personajes, calles y dinámicas cotidianas que revelan el profundo sentido de pertenencia del autor.

De esa mirada emerge una de las frases centrales del ensayo:

«Tenemos una riqueza enorme que mostrar, con olor a pueblo y a pies descalzos.»

Para Vallejos, Alfarera permite reconocer en lo cotidiano una parte esencial de nuestra nicaraguanidad y, al mismo tiempo, deja una invitación: convertirnos también en cronistas de nuestras comunidades, para conservar el registro de épocas, personajes y experiencias que de otro modo podrían desaparecer.

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Redacción de la presentación, recopilación y diseño: Lenin Espinoza