40,000 libras por la Isla del Tigre

Revista Cultural La Vasija

Historia

Una oferta británica, la negativa de Honduras y el valor estratégico de una isla.

La oferta inglesa que Honduras rechazó

En 1876, mientras contemplaba la Isla del Tigre desde Amapala, Enrique Guzmán recordó una historia que le había contado el expresidente hondureño Celio Arias.

El gobierno británico había ofrecido a Honduras 40,000 libras esterlinas por aquella isla situada en pleno Golfo de Fonseca.

Arias, que entonces ocupaba la presidencia, se negó a venderla.

El dato resulta especialmente significativo por la ubicación de la Isla del Tigre: su posición dentro del Golfo de Fonseca la convertía en un punto estratégico para el tránsito y el control de una zona compartida por Honduras, El Salvador y Nicaragua.

La propuesta británica incluía además un argumento peculiar. Según relató Guzmán, los ingleses sostenían que convertirían aquel pequeño territorio en:

“un asilo para todos los emigrados políticos de las cinco Repúblicas.”

La observación tiene una ironía particular.

Cuando Guzmán escribió estas líneas, él mismo era precisamente un emigrado político nicaragüense, desplazándose por Centroamérica mientras participaba en los preparativos de una expedición contra el gobierno de su país.

El episodio permite asomarse a un siglo XIX en el que Centroamérica era observada por las grandes potencias como un espacio estratégico: costas, islas, rutas comerciales y posibles pasos interoceánicos adquirían una importancia mucho mayor que su tamaño aparente.

En medio de ese juego de intereses, una pequeña isla del Golfo de Fonseca llegó a tener un precio:

40,000 libras esterlinas.

Pero Honduras dijo que no.

En pocas palabras:

Una isla pequeña, una ambición imperial enorme.

Fuentes

Enrique Guzmán, Diario Íntimo, p. 69

Redacción, recopilación y diseño: Lenin Espinoza