Corazones y lenguas: el sacrificio que untaba la estatua de oro

Revista Cultural La Vasija

Historia

Sacrificio, ofrendas y confesión en el testimonio colonial de Pascual de Andagoya.

En la Nicaragua prehispánica, algunas ceremonias religiosas incluían sacrificios humanos, ofrendas de sangre y alimentos destinados a las divinidades.

Uno de los testimonios más impresionantes sobre estas prácticas fue recogido por Pascual de Andagoya en su relación de 1541, donde describe un recinto ceremonial que albergaba una estatua de oro y en el que un sacerdote dirigía los rituales.

Según el cronista, durante determinadas ceremonias se sacrificaban hombres y mujeres. Los corazones de las víctimas eran utilizados para ungir la figura de oro. También se realizaban incisiones en las lenguas con instrumentos de pedernal, y la sangre se ofrecía a la misma imagen.

Andagoya dejó escrito:

«En ésta tenían una estatua de oro bajo, a quien sacrificaban por mano del que allí estaba por religioso».

Pero el ritual no terminaba con los sacrificios.

Ante la estatua también se depositaban numerosas cazuelas de pescado y otros alimentos, de los cuales comía el sacerdote encargado del recinto.

El cronista registró además otra práctica particularmente interesante: una forma de confesión.

Los participantes comunicaban al sacerdote determinadas faltas que consideraban malas y creían quedar libres de ellas después de confesarlas.

Este detalle revela que las ceremonias descritas no estaban relacionadas únicamente con las ofrendas, sino también con las concepciones religiosas sobre la culpa y su expiación.

Una mirada desde las crónicas coloniales

Es importante recordar que Andagoya interpretó aquellas prácticas mediante conceptos europeos. Palabras como «mezquita», «papa» y «confesión» fueron utilizadas para describir instituciones indígenas que no necesariamente tenían el mismo significado que sus equivalentes europeos.

Asimismo, los sacrificios humanos formaron parte de determinadas tradiciones religiosas mesoamericanas, por lo que no deben presentarse como una particularidad exclusiva de Nicaragua.

El testimonio conserva una descripción de ceremonias en las que convergían la autoridad sacerdotal, las ofrendas alimentarias, los sacrificios y las creencias religiosas de los pueblos originarios.

El corazón, la sangre y los alimentos formaban parte de un universo ceremonial cuya complejidad todavía intentamos comprender a través de las crónicas.

La ilustración que acompaña esta entrega es una reconstrucción artística inspirada en el relato histórico, no una reproducción arqueológica de la estatua descrita.

Fuentes

Pascual de Andagoya, Relación de 1541, reproducida en CCBA, Serie Cronistas 01-02, p. 45

Redacción, recopilación y diseño: Lenin Espinoza